La nueva obligación fiscal que iba a revolucionar la facturación empresarial en España tenía fecha de entrada en vigor en enero de 2026. Sin embargo, a finales de 2025, el Gobierno decidió posponer su aplicación un año más. Verifactu no ha desaparecido: sigue siendo obligatoria y las empresas deben prepararse. En este artículo te explicamos en qué consiste, qué cambia tras el aplazamiento y cómo anticiparte sin perder tiempo ni recursos.

Durante meses, miles de empresas y autónomos se preparaban para cumplir con Verifactu en 2026. La publicación del Real Decreto-ley 15/2025, a finales de año, trajo un respiro temporal, pero no una exoneración. Verifactu llegará, y hacerlo bien desde ahora marcará la diferencia entre cumplir con garantías o enfrentarse a sanciones y caos operativo.
Qué es Verifactu y por qué se implanta
Verifactu es el nombre con el que se conoce al nuevo Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación (RSIF), aprobado para reforzar el control fiscal en las empresas. Su función principal es garantizar que todas las facturas emitidas sean íntegras, trazables e inalterables, generando un registro digital que puede enviarse a Hacienda en tiempo real.
Este sistema nace con un objetivo claro: combatir el fraude fiscal mediante tecnología. Cada factura registrada incorporará un código QR y una firma digital, y podrá compartirse con la Agencia Tributaria de forma automática si la empresa opta por el modo Verifactu. Aunque este envío es voluntario, el uso de un software adaptado al reglamento es obligatorio.
Diferencias entre Verifactu y la factura electrónica
Es habitual confundir Verifactu con la factura electrónica, pero no son lo mismo. Mientras que la factura electrónica implica un formato digital que sustituye al papel y requiere firma electrónica, Verifactu es un sistema que regula cómo se generan y almacenan los datos fiscales de las facturas, independientemente de su formato.
Verifactu obliga a usar programas de facturación homologados, con ciertas funcionalidades técnicas, como la imposibilidad de modificar facturas una vez emitidas o la conservación de registros de forma segura. No sustituye a la factura electrónica, sino que la complementa. De hecho, ambas normativas convivirán en el futuro.
Qué cambia con el nuevo calendario de aplicación
Originalmente, todas las empresas con personalidad jurídica estaban obligadas a aplicar Verifactu a partir del 1 de enero de 2026, y los trabajadores por cuenta propia desde julio del mismo año. Este calendario marcó durante meses la agenda de desarrolladores, asesores fiscales y departamentos financieros.
No obstante, el Real Decreto-ley 15/2025, aprobado en diciembre, concedió un año más de plazo. Así, las sociedades deberán adaptarse antes del 1 de enero de 2027, y los autónomos, antes del 1 de julio de ese mismo año. El motivo: dar más margen ante la falta de soluciones estables y la presión técnica que implicaba su implementación.
Cómo prepararse y qué puede hacer Grupo UB Consultores por tu empresa
La mejor estrategia ante Verifactu es anticiparse. Revisar el software actual, verificar si cumple los requisitos técnicos, consultar con un experto fiscal y elegir un proveedor homologado son pasos imprescindibles. Además, es aconsejable formar al equipo administrativo para facilitar la transición.
En Grupo UB Consultores acompañamos a las empresas en todo este proceso. Desde el análisis de su sistema de facturación hasta la implantación de soluciones compatibles y el asesoramiento fiscal continuo. Nuestro enfoque es preventivo, personalizado y adaptado a cada sector. Si tu empresa aún no se ha preparado, ahora es el momento de actuar.